Vimos un Toledo

Jose y yo pajareamos hace un par de años y aunque yo tengo más conocimientos en biología, Jose que es ingeniero en sistemas es mejor pajarero que yo. Pienso que tiene que ver con la buena memoria y con que es músico entonces reconoce los sonidos mucho mejor que yo. Somos un buen equipo, yo pongo el entusiasmo 😂

 

Pajarear puede resumirse en caminar muchísimos kilómetros con el objetivo de ver pájaros que ojalá no hayamos visto antes e intentar identificarlos antes de que decidan irse adonde no podamos verlos. No suena tan emocionante como realmente es.

 

Al ir al Parque Municipal Ambiental Río Loro, no teníamos muchas expectativas por estár en la GAM, muy cerca de zonas industriales. Pero para nuestra sorpresa no habíamos caminado ni 200 metros en el sendero cuando empezamos a escuchar un pájaro desconocido. No era el Toledo (Long tailed Manakin) Chiroxiphia linearis, el Toledo suena así: https://ebird.org/species/lotman1

 

El canto del Toledo es sumamente característico, nos ha acompañado en muchos senderos y siempre hace que el bosque se sienta mágico. Algo así como el Jilguero, que suena como a película mágica dentro del bosque, como la Comunidad del anillo en Lothlórien.

 

Lo hemos buscado en Monteverde, en algunas montañas en San José, en Guanacaste. Pero él no quería que lo viéramos mientras cantaba en sus espectáculos de cortejo. Quería que lo viéramos en Cartago, un día cualquiera.

parque ambiental rio loro

Cuando recién entramos al sendero y empezamos a escuchar nos pusimos a buscar, yo lo vi en una rama de espaldas, con mis binoculares le vi el azul cielo de la espalda y la cola larga dividida en dos me dejó claro que estaba viendo el esperado Toledo. Jose no lo pudo ver en ese momento, seguimos en el sendero un poco tristes de que él no lo viera. Ya nos había pasado con el Jilguero el día de mi cumpleaños.

 

Más adelante vimos un Barred Antshrike Thamnophilus doliatus que también fue muy emocionante y pocos metros después apareció de nuevo el Toledo. Ahora Jose sí lo pudo ver, nos quedamos muy quietos para poder verlo suficiente y notamos que había un macho inmaduro, todavía de color verde, pero con la cola característica del macho y un poquito de rojo en la cabeza. Mi emoción fue enorme, saber que ese pajarito está creciendo ahí a pesar de estar metido en la ciudad, saber que el ambiente es suficientemente seguro y cómodo para él y su familia.

 

La mejor parte de pajarear para mi, es seguir descubriendo que este país es maravilloso y ese Toledito me recordó que incluso en la ciudad la naturaleza encuentra la forma de triunfar.